Muchos son los soles que ruedan en todo el universo que con su bella luz viven hablándole al espacio que impaciente clama por el deseo de su mismísima presencia y ruedan hasta alcanzar a iluminar hasta la más abismal oscuridad.
Los muchos soles con su bella luz han hablado y han revivido esa parte muerta de mi alma.
¿A dónde han ido a parar las lágrimas de mis ojos que habían llenado la anchura del mar? ¿Será acaso que esas lágrimas se han secado a causa de los muchos soles? ¿Acaso será que tu destello ha iluminado esa oscuridad que impregnaba mi alma?
Ese destello y luz que impasible recorre espacios, órbitas, distancias, tiempos, mar y tierra, cuyo origen ignoro…cuyo destino final añoro sea mi alma. Mi amor impaciente se desborda, es abundancia cual río de agua fina, transparente y cristalina, sedienta de tu sed por mi. Y si el río de mi amor se precipita, no importa porque no hay río que no se abra al mar y al abrirse al mar habitará esa pasión por que tu destello haga tibas esas aguas frías.
Los muchos soles son todas aquellas cosas que me dices y giran alrededor de mi cabeza, es tu voz que al cantar eternas melodías apacienta mi alma, eres tu cuando despierto en la mañana, lo primero que veo a través de mi ventana, mi último pensar cuando el cielo de viste de gala, lo que sueño, lo que anhelo, lo que suspiro, lo que me ilumina día a día.
Los muchos soles ha sido lo que le da sentido a mi vida, a mi alma, a mi ser, es eso que ha secado mis lágrimas, es eso que me hace sentir amor; los muchos soles no sólo ruedan en el universo, los muchos soles ruedan en mi universo que está impaciente por que sea y se convierta en un universo compartido, tuyo, mío, nuestro, si es que tu también así lo quieres.
Para ti, mi destello porque cuando te veo muere el sol.

Muchos son los soles que ruedan en todo el universo que con su bella luz viven hablándole al espacio que impaciente clama por el deseo de su mismísima presencia y ruedan hasta alcanzar a iluminar hasta la más abismal oscuridad.

Los muchos soles con su bella luz han hablado y han revivido esa parte muerta de mi alma.

¿A dónde han ido a parar las lágrimas de mis ojos que habían llenado la anchura del mar? ¿Será acaso que esas lágrimas se han secado a causa de los muchos soles? ¿Acaso será que tu destello ha iluminado esa oscuridad que impregnaba mi alma?

Ese destello y luz que impasible recorre espacios, órbitas, distancias, tiempos, mar y tierra, cuyo origen ignoro…cuyo destino final añoro sea mi alma. Mi amor impaciente se desborda, es abundancia cual río de agua fina, transparente y cristalina, sedienta de tu sed por mi. Y si el río de mi amor se precipita, no importa porque no hay río que no se abra al mar y al abrirse al mar habitará esa pasión por que tu destello haga tibas esas aguas frías.

Los muchos soles son todas aquellas cosas que me dices y giran alrededor de mi cabeza, es tu voz que al cantar eternas melodías apacienta mi alma, eres tu cuando despierto en la mañana, lo primero que veo a través de mi ventana, mi último pensar cuando el cielo de viste de gala, lo que sueño, lo que anhelo, lo que suspiro, lo que me ilumina día a día.

Los muchos soles ha sido lo que le da sentido a mi vida, a mi alma, a mi ser, es eso que ha secado mis lágrimas, es eso que me hace sentir amor; los muchos soles no sólo ruedan en el universo, los muchos soles ruedan en mi universo que está impaciente por que sea y se convierta en un universo compartido, tuyo, mío, nuestro, si es que tu también así lo quieres.

Para ti, mi destello porque cuando te veo muere el sol.