Fue algo tan impredecible, fue y es algo tan sublime que ni siquiera en sueños y fantasías se hubiera realizado. En sueños era algo que devenía increíble y que en fantasías no eran más que anhelos y añoranzas abrazadas de un suspiro deseante de un calor ardiente que encendiera mi corazón una vez más.
Y es que nuestro amor precisamente ha crecido como esa curiosa y mágica planta dividida en tres partes cuya característica principal es la espotaneidad. Tres partes y tres momentos que han marcado mi vida y mi perspectiva, tres momentos que quiero que se eleven a un número indefinido de veces para permanecer a tu lado para siempre, hasta que el sol, la luna y las estrellas se mueran y sólo quede tu precioso destello para que ilumine todo lo que nos rodea mientras escuchamos el dulce llanto de los árboles debido a la muerte del sol y sentimos en nuestra piel la frialdad de la noche lo cual no importaría pues tu cuerpo me abrazaría.
Nada importa porque todo cobra sentido junto a ti, pues el río de mi amor puede fluir y esa vitalidad es la que me da vida. Tu voz es la que me arrulla y hace explotar un sin fin de sentimientos y emociones en mi los cuales no puedo contener, es esa necesidad interminable por gritar a los cuatro puntos cardinales el deseo por ti y la felicidad que han inundado mi corazón, tus ojos son lo que me da una paz incomprensible, son ojos tiernos y enamorados que me hablan y me dicen tantas cosas sin la necesidad de que abras tus hermosos labios, tu cuerpo es lo más sagrado que me has entregado, es lo que adoro con besos día y noche, es lo que despierta lo más escondido y dormido de mi ser, es algo que me trasnforma.
Mágico, espotáneo, en tres partes y tiempos, así justamente ha sido nuestro amor, lleno de vida, lleno de color. Sólo quiero quedarme junto a ti en el bello campo para observar la caída del sol a lo lejos a través de la montaña, pero sobre todo quiero observar como es que poco a poco tu destello erradicará toda obscuridad, pues tu amor será capaz de curbir la más abismal obscuridad y me iluminará por siempre aunque haya muerto el sol.
Te amo profunda y enamoradamente hoy, desde siempre.

Fue algo tan impredecible, fue y es algo tan sublime que ni siquiera en sueños y fantasías se hubiera realizado. En sueños era algo que devenía increíble y que en fantasías no eran más que anhelos y añoranzas abrazadas de un suspiro deseante de un calor ardiente que encendiera mi corazón una vez más.

Y es que nuestro amor precisamente ha crecido como esa curiosa y mágica planta dividida en tres partes cuya característica principal es la espotaneidad. Tres partes y tres momentos que han marcado mi vida y mi perspectiva, tres momentos que quiero que se eleven a un número indefinido de veces para permanecer a tu lado para siempre, hasta que el sol, la luna y las estrellas se mueran y sólo quede tu precioso destello para que ilumine todo lo que nos rodea mientras escuchamos el dulce llanto de los árboles debido a la muerte del sol y sentimos en nuestra piel la frialdad de la noche lo cual no importaría pues tu cuerpo me abrazaría.

Nada importa porque todo cobra sentido junto a ti, pues el río de mi amor puede fluir y esa vitalidad es la que me da vida. Tu voz es la que me arrulla y hace explotar un sin fin de sentimientos y emociones en mi los cuales no puedo contener, es esa necesidad interminable por gritar a los cuatro puntos cardinales el deseo por ti y la felicidad que han inundado mi corazón, tus ojos son lo que me da una paz incomprensible, son ojos tiernos y enamorados que me hablan y me dicen tantas cosas sin la necesidad de que abras tus hermosos labios, tu cuerpo es lo más sagrado que me has entregado, es lo que adoro con besos día y noche, es lo que despierta lo más escondido y dormido de mi ser, es algo que me trasnforma.

Mágico, espotáneo, en tres partes y tiempos, así justamente ha sido nuestro amor, lleno de vida, lleno de color. Sólo quiero quedarme junto a ti en el bello campo para observar la caída del sol a lo lejos a través de la montaña, pero sobre todo quiero observar como es que poco a poco tu destello erradicará toda obscuridad, pues tu amor será capaz de curbir la más abismal obscuridad y me iluminará por siempre aunque haya muerto el sol.

Te amo profunda y enamoradamente hoy, desde siempre.