Y es que ni siquiera había un contorno que contuviera esa desbordante emoción rojiza, que estaba deseante de tener un fin.
Y es que entregué mi corazón a ti por segunda vez hoy, mientras la escena la decoraba una hermosa armonía, acompañada de tu cálido cuerpo que me decía a suspiros cuánto me amas, mientras nuestros ojos asemejaban el más profundo y bello mar.
Y es que hoy ya hay un contorno remarcado que sostiene a mi corazón, que lo hace vibrar, palpitar y soñar, que aún es desbordante en emoción pero ya claramente dirigido hacia ti, emoción pura y rojiza, que hace a mi corazón suspirar, esperar, gozar, anhelar y desear, llenando mi vida de colores que me recuerdan lo bello y lo sublime, lo precioso y lo tierno, lo maravilloso y lo eterno.
Y es que hoy puedo asegurarte lo mucho que te adoro día, noche y hasta en sueños. Puedo asegurarte lo mucho que esperé por ti, por tenerte en mis brazos y besar la hermosura de tu cuerpo.
Y es que sólo te pido que cada día me ayudes a pintar el contorno de mi corazón.

Te amo profunda y enamoradamente hoy, desde siempre.
Fue algo tan impredecible, fue y es algo tan sublime que ni siquiera en sueños y fantasías se hubiera realizado. En sueños era algo que devenía increíble y que en fantasías no eran más que anhelos y añoranzas abrazadas de un suspiro deseante de un calor ardiente que encendiera mi corazón una vez más.
Y es que nuestro amor precisamente ha crecido como esa curiosa y mágica planta dividida en tres partes cuya característica principal es la espotaneidad. Tres partes y tres momentos que han marcado mi vida y mi perspectiva, tres momentos que quiero que se eleven a un número indefinido de veces para permanecer a tu lado para siempre, hasta que el sol, la luna y las estrellas se mueran y sólo quede tu precioso destello para que ilumine todo lo que nos rodea mientras escuchamos el dulce llanto de los árboles debido a la muerte del sol y sentimos en nuestra piel la frialdad de la noche lo cual no importaría pues tu cuerpo me abrazaría.
Nada importa porque todo cobra sentido junto a ti, pues el río de mi amor puede fluir y esa vitalidad es la que me da vida. Tu voz es la que me arrulla y hace explotar un sin fin de sentimientos y emociones en mi los cuales no puedo contener, es esa necesidad interminable por gritar a los cuatro puntos cardinales el deseo por ti y la felicidad que han inundado mi corazón, tus ojos son lo que me da una paz incomprensible, son ojos tiernos y enamorados que me hablan y me dicen tantas cosas sin la necesidad de que abras tus hermosos labios, tu cuerpo es lo más sagrado que me has entregado, es lo que adoro con besos día y noche, es lo que despierta lo más escondido y dormido de mi ser, es algo que me trasnforma.
Mágico, espotáneo, en tres partes y tiempos, así justamente ha sido nuestro amor, lleno de vida, lleno de color. Sólo quiero quedarme junto a ti en el bello campo para observar la caída del sol a lo lejos a través de la montaña, pero sobre todo quiero observar como es que poco a poco tu destello erradicará toda obscuridad, pues tu amor será capaz de curbir la más abismal obscuridad y me iluminará por siempre aunque haya muerto el sol.
Te amo profunda y enamoradamente hoy, desde siempre.
Lluvia aunque tardía había sido totalmente añorada con todas mis fuerzas y mi mente, la lluvia es esa música para mis oídos, es un paraíso lleno de vívidos colores para mi cuerpo, un toque suave y fresco para mi piel. La lluvia eres tú.
Eres esa agua que ha menguado mi sed de amor que ahora se desborda cual copa rebosante. Imparable es la fuerza de nuestro amor y podría asegurar que inigualable es tu frescura que me renueva cada mañana, tarde y noche, inagotable es mi deseo de sumergirme en tus pensamientos y anhelos hasta navegar en el mar de tus ojos que me hacen soñar y temblar. Eres lluvia que me ha hecho alimentarme y crecer a la vez, lluvia que humedeció la tierra seca para empezar otra vez.
Lluvia tardía pero tan acertada a la vez, más que anhelada necesitada tal vez. Lluvia tardía que al manifestarse pinta en el cielo más de mil colores que me hacen siempre recordarte y pensarte, que me hacen saber que lo sublime y lo perfectible existen. 
Lluvía tardía caíste en el tiempo más perfecto, pues ya me estaba muriendo, tu abundancia me ha llenado de tu vitalidad y salvación, tu agua me ha limpiado y se ha llevado todo aquello que aquejaba mi empolvado corazón. 
Tu eres mi necesidad pues sin el agua de tu amor, los ríos que habitan en mi cuerpo se secarían y no correrían, por lo tanto no viviría.
Lluvia aunque tardía había sido totalmente añorada y soñada, pues ahí estuve todo el tiempo sentada esperando por sus maravillosas aguas y hoy por hoy, ya las tengo en mi, en mi piel, cuerpo y corazón.

Cuando el deseo irracional, sofocando en nuestra alma esté gusto del bien, se entrega por entero al placer que promete la belleza y cuando se lanza con todo el enjambre de deseos de la misma clase, sólo a la belleza corporal, su poder se hace irresistible y sacando su nombre de esa fuerza omnipotente, se le llama amor. 
-Platón
Mi cuerpo y mente enloquecen ante tu ausencia que me desgarra y me tiene intranquila, tu presencia es esa necesidad vital puesto que es lo que me hace respirar y suspirar, correr y volar, esperar y confiar, desear y amar.
Todo mi ser te pertenece, es tuyo y de nadie más, esperando así que tu en mi puedas encontrar todo eso que tanto has añorado y buscado. Te pertenezco porque ya has robado mi aliento, te pertenezco porque has poseído y adorado mi cuerpo, te pertenezco porque tu también me perteneces a mi.
Déjame volar junto a ti y déjame llevarte hacia la luna, a ese lugar secreto donde no exista el tiempo, donde no quedará nada más que nuestros cuerpos que mutuamente se adoran y resplandecen aún más que el mismo Sol, cuerpos que cantan a una sola voz y entonan las más hermosas y sublimes melodías, cuerpos que sienten hasta el más mínimo soplo debido a nuestro suspirar, cuerpos que desean aún más de nuestra potente y necesaria presencia. Déjame cerrar los ojos y tocar la finura de tu piel y marcarla de una vez y para siempre, déjame besar tus labios e inhalar tu mágico, profundo y enamorado suspiro, déjame mirar tus dulces y tiernos ojos por los siglos y la eternidad pues ahí encuentro la paz y la serenidad. Déjame anhelarte con mi alma, espíritu, mente y cuerpo pues no quiero dejar de probarte, ni sentirte, ni de gozarte ni de exaltarte.
Déjame hacer todo eso y más, pues ya te pertenezco.
Te amo.
Más allá del cálido sol y de la fresca luna me encuentro yo esperándote, pues sé que junto a tu cálido cuerpo podría permanecer dormida una eternidad y me parecería poco…sé perfectamente también que junto a tu luminosidad los días siempre serían brillantes, hermosos, grandiosos… pues no cesarían jamás.
Más allá de lo que puedo imaginar y más allá de lo que yo quisiera realizar está el constante deseo que me invade, me llena  y me inunda, deseo fuerte y potente que clama tan siquiera por tocar tu piel que tiene ese efecto de hacerme estremecer y llorar, que me recuerda que puedo sentir(te) y disfrutar(te) por el resto de mis días.
Más allá de los días y el tiempo estás tu que al susurrar tiernas palabras los detienes, cuando tú hablas nada importa, realmente nada importa porque sólo estás tu en mi, en mi mente, en mi corazón, en mi alma y eso es más que suficiente.
Más allá de lo que yo podría decir está mi silencio al escucharte cuidadosamente, están mis abrazos llenos de ternura y amor, brazos desbordantes de pasión, que desesperadamente te buscan, están mis besos que mañana, día y noche te adoran y recorren tu cuerpo entero y tu rostro, besos que buscan dejar una marca en tu piel, mi nombre y mi aliento en tu piel, está mi mirada que habla más de mil palabras, es una mirada tierna y ostentosa, es mi mirada la cual busca tu mirar. Están mis lágrimas al escuchar tu bello discurso que le trae paz a mi alma, pues me conmueve pero también llena de alegría todo mi ser, que me hace pensar en todo y en la nada. Está mi mano que busca tu mano, pues al tomarte de la mano somos como un solo y caminamos juntos, me siento segura y echa fuera el temor, porque si yo llegara a tropezar tu estarás ahí, si yo tuviera temor tu también estarás ahí. Están los actos para demostrarte lo mucho que te amo, cuando tú estás dentro de mí, me siento completa, siento que tu perteneces a mi…así…ahí y que yo claramente pertenezco a ti…así…ahí. Es esa unión, esa conexión especial y espiritual que me hace sentirte en lo más profundo de mi ser, es darte lo mejor y lo más sagrado que yo pudiera poseer.
Siempre estás en mis pensamientos y no hay un solo día en el cual no piense en ti, le has traído un brillo especial a mi vida, me has brindado esperanza, me has hecho creer de nuevo, eres esa ilusión, eres ese destello que me despierta en las mañanas y cuando miro hacia mi ventana no hago más que sonreír y suspirar, eres el recuerdo que constantemente está ahí, eres mi deseo, mi anhelo, mi pasión, mi amor.
Más allá del cálido sol y de la fresca luna nos encontramos ahora tu y yo, esperando que algo suceda. Más allá de lo que puedo imaginar y más allá de lo que yo quisiera realizar está todo lo inimaginable ya que todo lo que podría llegar a pasar ni siquiera puedo lograr concebirlo pues sería demasiado increíble. Más allá de los días y el tiempo estamos tu y yo, queriéndolo detener pues sabemos que llega un determinado momento en el cual físicamente nos separamos pero sabemos  que estamos presentes el uno en el otro. Más allá de lo que yo podría decir está mi suave voz que te susurra y te abraza, mi voz que te dice tiernamente que te amo.
 Más allá de todo eso no existe nada, sólo estamos tu y yo con el cálido sol, la fresca luna y las hermosas estrellas.
 
Muchos son los soles que ruedan en todo el universo que con su bella luz viven hablándole al espacio que impaciente clama por el deseo de su mismísima presencia y ruedan hasta alcanzar a iluminar hasta la más abismal oscuridad.
Los muchos soles con su bella luz han hablado y han revivido esa parte muerta de mi alma.
¿A dónde han ido a parar las lágrimas de mis ojos que habían llenado la anchura del mar? ¿Será acaso que esas lágrimas se han secado a causa de los muchos soles? ¿Acaso será que tu destello ha iluminado esa oscuridad que impregnaba mi alma?
Ese destello y luz que impasible recorre espacios, órbitas, distancias, tiempos, mar y tierra, cuyo origen ignoro…cuyo destino final añoro sea mi alma. Mi amor impaciente se desborda, es abundancia cual río de agua fina, transparente y cristalina, sedienta de tu sed por mi. Y si el río de mi amor se precipita, no importa porque no hay río que no se abra al mar y al abrirse al mar habitará esa pasión por que tu destello haga tibas esas aguas frías.
Los muchos soles son todas aquellas cosas que me dices y giran alrededor de mi cabeza, es tu voz que al cantar eternas melodías apacienta mi alma, eres tu cuando despierto en la mañana, lo primero que veo a través de mi ventana, mi último pensar cuando el cielo de viste de gala, lo que sueño, lo que anhelo, lo que suspiro, lo que me ilumina día a día.
Los muchos soles ha sido lo que le da sentido a mi vida, a mi alma, a mi ser, es eso que ha secado mis lágrimas, es eso que me hace sentir amor; los muchos soles no sólo ruedan en el universo, los muchos soles ruedan en mi universo que está impaciente por que sea y se convierta en un universo compartido, tuyo, mío, nuestro, si es que tu también así lo quieres.
Para ti, mi destello porque cuando te veo muere el sol.
melmcclennon:

Noel Gallagher’s High Flying Birds
Happy Birthday Syd Barret!
Ten years after…de mis bandas favoritas.
http://www.youtube.com/watch?v=jzrUqAtUcpU
Feliz Navidad!